La entrada de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el capital de Telefónica en 2024 y el refuerzo de su posición accionarial en Indra en 2022 han coincidido con una amplia renovación de los máximos órganos de ambas empresas durante los últimos cinco años.
Desde que el Estado elevó su presencia en estas dos compañías estratégicas para ámbitos como las telecomunicaciones, la defensa y la tecnología, se han registrado más de 90 cambios entre ceses, salidas, sustituciones y nuevos nombramientos en consejos de administración y equipos directivos. El recuento, elaborado a partir de comunicaciones oficiales, documentos de gobierno corporativo y registros de la CNMV, alcanza los 92 movimientos.
De ese total, 56 corresponden a Indra y 36 a Telefónica. La cifra no equivale a 92 personas distintas, ya que algunos directivos figuran en más de un movimiento por haber cambiado de responsabilidad, pasado de un órgano a otro o sido reemplazados en puestos diferentes. Es el caso de Javier de Paz, cuyas funciones dentro de Telefónica han variado y que esta misma semana recibió nuevas atribuciones en la mayor operadora de telecomunicaciones española.
El aumento de la presencia estatal
Indra: la operación comenzó en 2022
El proceso se inició antes en Indra. Aunque el Estado ya era su accionista de referencia, el Consejo de Ministros autorizó en febrero de 2022 a la sociedad dependiente del Ministerio de Hacienda a incrementar su participación desde el 18,71% hasta un máximo del 28%. La adquisición de 16,4 millones de acciones implicó un desembolso cercano a 174 millones de euros.
Telefónica: la SEPI alcanzó el 10% en mayo de 2024
En Telefónica, el movimiento fue posterior. El Consejo de Ministros ordenó en diciembre de 2023 que la SEPI adquiriera hasta el 10% del capital de la compañía. La operación concluyó el 20 de mayo de 2024, cuando la sociedad estatal acumuló 567 millones de acciones, equivalentes al 10% del capital, por unos 2.000 millones de euros.
Indra suma 31 salidas y 25 nombramientos
La modificación del equilibrio accionarial tuvo en Indra una primera gran consecuencia en su consejo de administración. Desde 2021 se han producido 23 salidas o ceses de consejeros. En 2021 dejaron sus puestos Fernando Abril-Martorell, Ignacio Mataix y Santos Martínez-Conde. En 2022 salieron Cristina Ruiz Ortega, Carmen Aquerreta, Enrique de Leyva, Ana de Pro, Alberto Terol, Isabel Torremocha, Silvia Iranzo e Ignacio Martín San Vicente.
Posteriormente, se produjeron las salidas de Axel Arendt en 2023; Elena García Armada en 2024; y Marc Murtra, Luis Abril, Francisco Javier García Sanz, Ángeles Santamaría, Coloma Armero y Olga San Jacinto en 2025.
La renovación continuó en la primavera de 2026 con la salida de Ángel Escribano, José Vicente de los Mozos, Javier Escribano y Pablo Jiménez de Parga. El consejo actual está presidido, como presidente no ejecutivo, por Ángel Simón, mientras que Josep Maria Recasens, procedente del sector del automóvil, ocupa la posición de consejero delegado.
A las 23 bajas del consejo se añaden ocho movimientos en la alta dirección, hasta totalizar 31 salidas o ceses. En cinco años, Indra ha tenido cuatro presidentes y cuatro consejeros delegados.
La reorganización del 29 de septiembre
El último episodio de esta transformación se produjo el 29 de septiembre, cuando el consejo aprobó la desvinculación de cinco integrantes del comité de dirección: Manuel Ausaverri, Manuel Escalante, Antonio Mora, Juan Pedro Rodríguez Veiga y Miguel Ángel Panduro.
Entre ellos se encuentra Ausaverri, que acumulaba 20 años en Indra y era el último alto cargo procedente de la cúpula de Abril-Martorell, anterior a la ampliación de la presencia de la SEPI. Hasta entonces ejercía como director de estrategia y fue el responsable del anterior plan estratégico de la compañía.
Tras esta renovación, Indra ya no mantiene en su alta dirección perfiles con experiencia industrial en el ámbito de la defensa, área en la que ha centrado su crecimiento para aprovechar el auge europeo del gasto militar. Juan Ramón Hernández, hasta ahora más vinculado a las relaciones institucionales y antiguo director de gabinete de Ángel Escribano, ha sido designado máximo responsable de Defensa y Espacio. Por su parte, Frank Torres, incorporado con De los Mozos y también procedente de la industria del automóvil —donde dirigió el desmantelamiento de Nissan Barcelona—, queda al frente de operaciones.
Además, Indra ha promocionado a Víctor Martínez, Miguel Forteza y David Santos. La reorganización reduce el comité de dirección a diez directores generales que reportan al consejero delegado. Defensa y Espacio quedan integradas en una misma área, al igual que Tráfico Aéreo y Movilidad. Forteza añade a sus competencias financieras las tareas de control de gestión y M&A, es decir, fusiones y adquisiciones.
El balance de Indra asciende a 56 movimientos, entre salidas, nombramientos y relevos. La profunda renovación ha supuesto para la empresa un coste aproximado de 50 millones de euros en indemnizaciones por cese de sus principales ejecutivos.
Telefónica registra 21 ceses y 15 nombramientos o relevos
En Telefónica, la transformación de la cúpula se aceleró después de que la SEPI alcanzara el 10% del capital en mayo de 2024. El primer cambio relevante llegó casi inmediatamente después, en enero de 2025, con la salida de José María Álvarez-Pallete de la presidencia y del consejo de administración. Su sustituto fue Marc Murtra, que procedía de Indra.
Dos meses más tarde, en marzo de 2025, Ángel Vilá abandonó la presidencia ejecutiva y el consejo, y Emilio Gayo fue nombrado consejero delegado. Las indemnizaciones percibidas por Álvarez-Pallete y Vilá por sus salidas representaron un coste cercano a 80 millones de euros.
La remodelación también afectó al equipo ejecutivo, con las salidas de Mark Evans, Enrique Blanco, Chema Alonso y José Cerdán, entre otros cambios. El consejo de administración experimentó asimismo relevos: además de Pallete y Vilá, abandonaron Francisco José Riberas, de Gestamp; Verónica Pascual; María Rotondo; y Javier de Paz.
El caso de De Paz requiere una precisión: dejó el consejo de Telefónica, pero se mantuvo dentro del grupo con nuevas responsabilidades, por lo que no debe computarse como una salida de la compañía. Durante 2025 también se produjo la salida de Laura Abasolo y la llegada de nuevos perfiles al equipo directivo. Asimismo, se modificaron las direcciones de Telefónica España y Movistar Plus+, con cambios que afectaron a Cristina Burzako, Daniel Domenjó y Jorge Pezzi.
La reorganización aprobada el 30 de septiembre de 2026
La nueva estructura aprobada el 30 de septiembre de 2026 ha incorporado más movimientos, aunque no todos implican desvinculaciones del grupo. Telefónica España se ha reorganizado en torno a tres grandes unidades: B2B España, B2C España y Mayorista España, junto a una estructura CTIO destinada a red, sistemas y operaciones.
Borja Ochoa dirigirá B2B; Óscar Candiles, B2C; Marisa Urquía, Mayorista; y Sergio Sánchez, CTIO.
Fin del consejo de Movistar Plus+
La operación suprime el consejo de administración de Movistar Plus+. Javier de Paz deja la presidencia de la filial audiovisual, aunque continúa en Telefónica como director adjunto al presidente y asume funciones de Desarrollo y Continuidad de Negocio en Europa. Por tanto, se trata de un cambio de puesto y no de una salida del grupo.
La eliminación de ese consejo conlleva también la salida de varios miembros de dicho órgano. Sin embargo, no todos pueden ser considerados empleados o directivos de Telefónica, ya que parte de ellos eran consejeros externos cuya relación con el grupo se circunscribía al órgano societario. Aún está por determinar si Andoni Ortuzar, Yolanda Barcina, Manuel Pizarro o Màrius Carol seguirán vinculados a la operadora.
Otros nombres conocidos por su trayectoria política sí desempeñaron cargos de responsabilidad en Telefónica y han abandonado la empresa este año, como Trinidad Jiménez. La exministra de Sanidad durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero acordó su salida en 2026 tras una década en la firma.
El Gobierno se desmarca de los ceses
Pese a la sucesión de relevos, el Gobierno ha señalado que no intervino en esas decisiones. En dos respuestas parlamentarias a preguntas de Vox durante la pasada primavera, Moncloa se desvinculó de los ceses de los expresidentes de Indra, Ángel Escribano, y de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. El Ejecutivo sostuvo que las decisiones procedían de los órganos de decisión de las propias compañías.
Dos evoluciones bursátiles opuestas
La evolución en Bolsa de ambas empresas ha sido muy diferente. Las acciones de Indra se revalorizaron un 178% en 2025, impulsadas por los contratos del Ministerio de Defensa, y fueron con diferencia el valor más alcista del Ibex durante ese ejercicio. Actualmente cotizan cerca de máximos históricos, por encima de los 60 euros por acción.
Por el contrario, Telefónica se sitúa en torno a los 3,30 euros por acción, un nivel próximo a su mínimo histórico.






